Techos solares, regeneración de biodiversidad y una planta de aguas residuales, retos de Cosentino

La puesta en marcha de los 27.000 paneles se prevé para finales de 2023 y supondrá una inversión de unos 10 millones de euros

M. C. Callejón
M. C. CALLEJÓN Almería

La puesta en marcha del huerto solar de Grupo Cosentino no es su única apuesta por esta energía renovable. La multinacional almeriense ya ha puesto en marcha una segunda fase consistente en la instalación de placas solares ubicadas en las cubiertas de sus fábricas. Un proyecto este, en los techos de sus instalaciones del parque industrial de Cantoria, cuya puesta en marcha se prevé para finales de 2023 y supondrá una inversión de unos 10 millones de euros.

Consistirá, en concreto, en la colocación de unos 27.000 panales, de 550Wp cada uno y tendrá una potencia de 15MW pico, que se sumará a los 20MW del huerto solar, contribuyendo, así, a elevar hasta el 30% la cifra de producción anual energética de autoconsumo dentro del Parque Industrial de Cosentino.

El huerto solar, además de reducir la huella de carbono de la compañía, fortaleciendo el bajo impacto de alcance 2 al rebajar la dependencia de compra de renovables del Pool energético español, llevará a cabo una iniciativa de recuperación de la biodiversidad. De hecho, 15 hectáreas anexas al parque solar están dedicadas a un proyecto de biodiversidad en base a la plantación de flora y especies autóctonas.

Una visión de la sostenibilidad integral, real y en base a inversiones concretas, que también se aplicará a otros ámbitos y recursos críticos como el agua. No en vano, el consejero de Sostenibilidad, Ramón Fernández-Pacheco, pudo ayer comprobar en primera persona los avances de otro proyecto pionero y de gran relevancia de la compañía almeriense: la construcción de una Estación Regeneradora de Aguas Residuales (ERAR) de origen urbano.

Iniciada a finales de 2021 dentro también de su parque industrial, consiste en una planta de tratamiento terciario con la que se le dará una segunda vida a las aguas residuales vertidas por la Estación Depuradora Comarcal de Fines, Olula y Macael). una instalación que regenerará 600.000 metros cúbicos de agua al año, evitándose así el consumo de agua subterránea.