GONZALO POZO ‘El AMIGO INFINITO’
Hace siete días nos dejó Gonzalo Pozo, colaborador habitual de Ideal Almanzora desde sus primeros pasos en el año 2011 y amigo desde siempre.
Eloísa Benítez
Hace unas semanas me llegó a casa una carta manuscrita firmada por Gonzalo donde me mandaba sus últimos poemas escoltados de su ilusión. Porque como en todas las cosas que hacía siempre Gonzalo, acompañaba su alma a sus proyectos, y en este caso (como un niño pequeño) me explicaba que se sentía muy ilusionado porque su poemario estaba siendo finalmente editado. Me los mandó encuadernados junto a una recopilación de artículos publicados en prensa y varios correos en los que me pedía que le ayudara en la presentación. Estuve a punto de decirle que no me atrevía, que me cuesta mucho trabajo formar parte del protagonismo de un acto público, pero el destino se adelantó y no pude decirle nada; su proyecto se quedó en su espíritu de niño bueno y grande. Ahora que no está físicamente entre los que andamos por este mundo, sus escritos permanecen entre los que los atesoramos y su infinita generosidad (conocida por todos lo que le han tratado a lo largo de sus 55 años) ha quedado plasmada además en estos versos y libros que él tan espléndidamente ha ido dejando por las esquinas de la vida. Gonzalo estaba para todos, grandes o pequeños, cercanos o desconocidos, pero sobre todo estaba para los más débiles y vulnerables, porque allí donde había una necesidad aparecía él con su mochila de libros, de cuentos o de versos para armar el momento con trabajo e ilusión. Él siempre ponía su grano de arena y con esa generosidad que tanto lo definía se afanaba en hacer el mundo más habitable para el resto. Espero que mis palabras sirvan para darte un último abrazo querido Gonzalo.