‘Vivero el Espilo’, Agricultura Ecológica para la Integración Social

‘Vivero el Espilo’, Agricultura Ecológica para la Integración Social
  • El vivero de Lúcar es el escenario del proyecto agrícola que lleva a cabo la Fundación 'Los Carriles' con usuarios de este centro de toda la comarca

Desde hace dos años, el vivero 'El Espilo', situado en término municipal de Lúcar se explota a través de la Fundación Los Carriles para Personas con Discapacidad, gracias al convenio de colaboración firmado entre esta fundación, el Ayuntamiento de Lúcar y la Mancomunidad de Municipios Valle del Almanzora. Esta iniciativa se llevaba a cabo con el fin de desarrollar en el vivero un Centro Especial de Empleo de Servicios Múltiples 'Mundo de Todos'. La agricultura es un complemento para la integración social de los usuarios, que junto a monitores, trabajadores y voluntarios, trabajan a diario par a poner en valor el rendimiento de la finca en todos los sentidos y en relieve el esfuerzo bien realizado del mencionado equipo. «Con este proyecto que comienza con ilusión por parte de todos, se verá la transformación agrícola de esta bonita finca de Lúcar, con técnicas de agricultura regenerativa y permacultura, en un jardín afín en belleza de corazón a las personas que lo trabajan», indican los monitores de la asociación. El proyecto tiene dos partes importantes, una ya realizada como ha sido la siembra de un vivero de almendros en dos bancaleras y en maceta, para comercializarse por el propio centro y algunas empresas colaboradoras. Y la otra el huerto de permacultura, que en su momento estacional se plantará. En estos momentos se está preparando, haciendo la selección de plantas en vivero, dejando la tierra en óptimas condiciones de trabajo y fabricando un compost especial que pueda regenerarla, así como el diseño final que lo organice todo. El resultado debe ser un lugar bello, con hortalizas, legumbres, todas asociadas a flores, junto con otras plantas cómo aromáticas, todo en perfecta armonía y complementariedad. La idea comercial es que sea un supermercado al aire libre, acompañado de lo lúdico de ser un lugar para pasear, observar la práctica agrícola, y en definitiva, disfrutar de la experiencia. El proyecto también cuenta con una vertiente más especializada, que permitirá suministrar en grandes cantidades productos hortícolas a empresas colaboradoras y expertas para su exportación, siempre con la misma calidad. «Resultan infinitas las posibilidades de gestión; a la puramente agrícola se le pueden añadir otros elementos especiales. Algo muy interesante para la sociedad, es un banco y vivero de semillas de variedades vegetales autóctonas, con la idea de recuperarlas como patrimonio y comercialmente, ya que por la singularidad de adaptación al terreno y no tener genes contaminados, ofrecen un producto diferente al mercado», añaden los responsables del proyecto.