Aquagym en la Balsa de Cela

Aquagym en la Balsa de Cela
  • La actividad física en el medio acuático no presenta restricciones por la edad, ya que dentro del agua no se soporta el peso del cuerpo. Además, los movimientos son más lentos, debido a la suave resistencia del agua. Por esta razón, se recomienda nadar a las personas a personas de todas las edades, que sufren dolor alguna dolencia o que, por el motivo que sea, necesitan hacer ejercicio físico. El Ayuntamiento de Lúcar, consciente de los beneficios del Aquagym, ha puesto en marcha un año más esta modalidad deportiva en un lugar tan emblemático del municipio como es la balsa de Cela.

La iniciativa ha calado especialmente en el sector femenino. Y ya son muchas, las vecinas de los pueblos del Almanzora, que han convertido cada mañana Cela en una cita imprescindible para comenzar bien el día. Durante todo el mes de agosto, a las 09:00 horas, de lunes a viernes, comienza la sesión matinal que algunos días ha llegado a reunir a más de cuarenta mujeres de todas las edades, en buena parte mayores, en torno al manantial de agua natural de Cela. Así comienzan cada jornada con el correspondiente calentamiento que dará lugar a los ejercicios que cada día preparan los monitores cualificados, que trabajan también como socorristas en la piscina municipal de Lúcar, donde el Consistorio también organiza diversas actividades para todos los colectivos.

 

Beneficios

Entre las actividades deportivas que se realizan, se fomenta, por un lado, el compañerismo con ejercicios de coordinación y por otro lado, actividades competitivas que fomenten el esfuerzo y las ganas de superación. Otra parte importante son los ejercicios de rehabilitación, con movimientos que potencian la resistencia aeróbica en el agua y la fuerza muscular. A los beneficios, por todos conocidos que se consiguen con el deporte, hay que sumarles los que desde la época romana se le atribuyen a las aguas de este embalse, considerada por muchos la piscina natural del Valle del Almanzora, puesto que está perfectamente acondicionada para disfrutar de sus jardines, sus bares y chiringuitos y de claro está de un plácido baño.

Situada a una altitud sobre el nivel del mar de 720 metros, sus aguas emergen de manera natural con un caudal constante de 42 litros por segundo y una temperatura que se mantiene en las distintas épocas del año entre 22 y 24 grados centígrados. Característica, que hace que el manantial sea visitado por bañistas durante todo el año. Varios estudios ponen de manifiesto que sus aguas tienen propiedades medicinales para distintos tipos de enfermedades, además de sus propiedades relajantes.

El embalse, en la actualidad, con forma de piscina, se divide en un histórico punto entre los términos municipales de Tíjola y Lúcar. Tiene unas dimensiones de 50x 50 metros y una profundidad que va desde los 50 centímetros hasta los dos metros aproximadamente en su punto con mayor profundidad. La Fuente de Cela riega una rica vega y sus aguas se reparten entre los municipios de Tíjola, Lúcar y Armuña. Tradicionalmente ha servido de abrevadero de ganado. Ha sido el lugar preferido para el baño por los habitantes de la comarca, y se ha convertido en un punto importante de confluencia turística durante los meses de verano, cuando Cela triplica su población. Durante los meses de invierno la afluencia de público desciende pero permanece un buen número de fieles que disfrutan de su singulares características durante todo el año.

La Balsa de Cela ha sido testigo silencioso del paso del tiempo y sus diferentes costumbres. Durante muchos años, sólo los hombres podían disfrutar de un baño, años después sólo las mujeres más atrevidas comenzaron a sumergirse en sus cálidas aguas, eso sí, con un traje de baño que les cubría el cuerpo por concreto. Sin duda, es uno de los importantes recursos turísticos del Valle del Almanzora, puesto que sigue despertando interés entre los visitantes y fidelidad entre los que la conocen.