La estación de ferrocarril de Cantoria luce como en 1894

Tendrá función de sede de Policía Local, Juzgado de Paz y Centro de la Mujer

I. A. Cantoria

La estación de ferrocarril de Cantoria ya luce como en el momento de su inauguración, el 25 de enero de 1894, tras los trabajos de recuperación que ha llevado a cabo el Ayuntamiento de la localidad con una inversión total de 70.000 euros, de los que 30.000 corresponden a una subvención de la Diputación Provincial. El edificio, que actualmente estaba en uso con distintos servicios municipales, pasa a convertirse en sede compartida de Policía Local, Juzgado de Paz y Centro de Las Mujer. De esta manera, el equipo de gobierno local mejora la distribución de las dependencias abiertas al público que, al mismo tiempo, permitirán una mejor redistribución de la atención personal al ciudadano para evitar concentraciones innecesarias, ya se esté en pandemia o no.

La alcaldesa, Puri Sánchez, afirma que la restauración «era algo que queríamos hacer desde el principio, pero había prioridades tan básicas como dotar a la población de una red de distribución de aguas con garantías de salubridad que no nos han permitido abordarlo hasta ahora. Hechos esos trabajos que nos han obligado a levantar el pueblo casi entero en estos primeros seis años, ahora podemos empezar a centrarnos en estas cosas que realmente nos llenan mucho más a todos porque vemos la inversión y la disfrutamos. Queríamos que, además, fuese un edificio de mucho uso, y como con la pandemia hemos aprendido que cuantas menos personas se congreguen en las oficinas mucho mejor, empezamos a separar algunos servicios. Así, también, le damos vida a todas las zonas del pueblo y no sólo a la plaza en la que está el ayuntamiento».

La estación es uno de los edificios emblemáticos de la localidad y su rehabilitación estaba entre las tareas pendientes dentro del plan de recuperación de edificios singulares, como ya se hizo con la de Almanzora, que actualmente alberga bar, restaurante y salón social. Los trabajos han servido para retirar todas las capas de revestimiento que durante años se han ido añadiendo y ocultando la piedra original de la fachada. Recuperado su aspecto inaugural, los materiales han sido tratados con resinas especiales para garantizar una mayor durabilidad.

El espacio que antaño fue el edificio destinado a viajeros de la línea Baza-Lorca, pasa a convertirse en dependencias dotadas de todos los servicios, comodidades para los trabajadores y sistemas de redes informáticas y comunicaciones para la realización de las tareas propias de los departamentos que harán su traslado en las próximas semanas.

A falta de algunos retoques y tratamientos en la zona exterior para conservar los materiales originales, la estación se integra como el elemento principal del boulevar de la calle Almanzora, que al mismo tiempo es el punto de partida de uno de los senderos cortos, de apenas seis kilómetros, que lleva hasta la estación de Almanzora y su parque/merendero.