Cosentino recuerda que se arruinó varias veces antes de triunfar

Cosentino recuerda que se arruinó varias veces antes de triunfar

«No hay mejor modo de ser patriota que invertir en tu tierra», afirmó durante su intervención al recoger el galardón

I. A.Cantoria

El empresario Francisco Martínez-Cosentino, hijo predilecto de Andalucía, habló en nombre de los premiados y su discurso gustó a todos. El empresario agradeció la distinción porque «rara vez un empresario alcanza tan alta distinción, un hecho que me llena de responsabilidad por representar hoy aquí a los motores de la sociedad moderna».

Recordó que su trabajo para que su empresa sea líder mundial, con ventas en 114 países, «no ha sido un camino fácil, y en él me he arruinado tres veces, una de ellas al poco de recibir la Medalla de Plata de Andalucía en 1992, donde, por un lado me estaban reconociendo, y por otro, por falta de apoyo financiero, nos quedábamos al borde de la quiebra». Se trata, añadió, de una metáfora sobre la vida del empresario, ya que «hoy estás arriba y mañana, con una mala racha, te pones al borde del precipicio».

El empresario pidió al nuevo gobierno de la Junta de Andalucía que apueste «por los jóvenes y su formación. Tenemos una juventud muy preparada, con valores, actitud de luchar y triunfar», afirmó antes de enfatizar que «tenemos la obligación de dejar a la siguiente generación una Andalucía más fuerte, más sostenible social y ambientalmente».

El empresario almeriense animó a Andalucía a «ganar el futuro» siendo «receptores de inversión empresarial en la mayor medida posible» y reivindicó que no conoce un «modo más coherente de ser patriota que invertir en tu tierra» para favorecer la creación de bienestar social y progreso, lo que, a su juicio, exige «apostar por los jóvenes y su formación» y que la Junta sitúe como «prioridad máxima» la educación «no sólo académica, sino también profesional, en idiomas y en nuevas tecnologías» para afrontar el reto de la transformación digital.

Junto a ello, Martínez Cosentino urgió a completar infraestructuras como la conexión ferroviaria del Corredor Mediterráneo y la red autonómica de carreteras, afrontar el reto del agua y reformar en profundidad la administración pública para alejarla de la «hiperregulación, que no es gratis» y adaptar su funcionamiento «al siglo XXI».

En su opinión, es necesario que «políticos y funcionarios trabajen por el bien común sin la permanente espada de Damocles» que supone la «presunción de que las cosas se hacen mal por oscuros intereses cuando la realidad es que la gente normalmente hace bien su trabajo con honradez y la mejor intención».

En este sentido, el presidente de Cosentino expresó su compromiso de «contribuir como empresario y ciudadano al desarrollo y progreso de Andalucía» para que esta tierra tenga un «papel destacado en España, Europa y el mundo».

Grupo Cosentino cuenta en la actualidad con «más de 4.500 empleados de 70 nacionalidades diferentes con presencia en los cinco continentes».