Dos hermanos acusados de asesinar a su tío en Albox serán juzgados la próxima semana

Dos hermanos acusados de asesinar a su tío en Albox serán juzgados la próxima semana

Será un tribunal de jurado el que se encargue de enjuiciar a los acusados, para quienes la Fiscalía Provincial va a solicitar penas individuales que suman 32 años y seis meses

EUROPA PRESSALMERÍA

La Audiencia Provincial de Almería acoge esta próxima semana el juicio contra dos hermanos acusados de asesinar de un disparo a su tío e intentar también matar a su primo tras abordarlos en el portal del edificio en el que residían en el municipio de Albox (Almería).

Será un tribunal de jurado el que se encargue de enjuiciar a los acusados, para quienes la Fiscalía Provincial va a solicitar penas individuales que suman 32 años y seis meses de prisión para cada uno de ellos por los hechos que tuvieron lugar en febrero de 2016.

Juan Andrés T. G. y Pedro T. G., de 33 y 23 años, serán juzgados el próximo martes como presuntos coautores de un delito de asesinato, otro de homicidio en grado de tentativa y un delito de tenencia ilícita de armas.

Los dos procesados se dirigieron en coche a las 13,00 horas del 24 de febrero de 2016 hasta el edificio donde residían su tío y su primo y, una vez allí, se encontraron con el primero, quien se disponía a acceder al interior del recinto.

En ese momento, se «abalanzaron sobre él» y comenzaron a golpearle pero su hijo, que se encontraba en las proximidades, acudió «en defensa» de su padre y logrando que en ese instante «se calmase la situación, tomando cada uno su camino». Así, Juan Andrés T. G. y Pedro T. G. volvieron al coche, estacionado delante de la entrada, mientras que padre e hijo procedieron a entrar en el recinto de su edificio.

La fiscal remarca que, «en contra de lo que las víctimas pensaban», los procesados «no tenían intención» de abandonar el lugar, «sino todo lo contrario», y, por eso, sacaron del maletero del turismo una bolsa blanca de plástico que contenía un «arma de fuego», en concreto una pistola detonadora del calibre ocho milímetros, con el número de identificación borrado y cuyo cañón había sido modificado permitiendo el disparo de proyectiles de fuego real.

Los dos hermanos, tras acceder al interior del portal, se dirigieron a ellos y mientras que Pedro T. G. «sujetaba la puerta de entrada en funciones de auxilio y para facilitar la huida al tiempo que decía 'venga vamos'», Juan Andrés T. G. «sacó la bolsa con el arma de su bolsillo y sin mediar palabra y de forma inesperada disparó a su tío en el pecho» el relato

«De común acuerdo y con la clara finalidad de terminar con la vida de su tío y de su primo, volvieron al edificio», señala, por lo que las víctimas, que acababan de entrar en el portal, «se vieron sorprendidos con su vuelta».

Los dos hermanos, tras acceder al interior del portal, se dirigieron a ellos y mientras que Pedro T. G. «sujetaba la puerta de entrada en funciones de auxilio y para facilitar la huida al tiempo que decía 'venga vamos'», Juan Andrés T. G. «sacó la bolsa con el arma de su bolsillo y sin mediar palabra y de forma inesperada disparó a su tío en el pecho».

El Ministerio Público indica que el disparo se hizo a una distancia de entre un metro y un metro y medio, por lo que el fallecido «nada pudo hacer para evitarlo».

Seguidamente, Juan Andrés T. G. «dirigió el arma hacia su primo, consiguiendo su padre abalanzarse sobre el acusado para evitar que este disparara contra él y cayendo al suelo».

Los implicados salieron entonces a la calle, donde el autor material «volvió a encañonar» a su primo, «iniciándose un forcejeo y no llegando a disparar el arma porque se quedó encasquillada».

La víctima mortal falleció como consecuencia de ese único disparo ya que la bala lesionó a su paso ambos pulmones y el corazón «para terminar en el costado derecho sin salir el proyectil y causando heridas mortales de necesidad». Su hijo sufrió numerosas contusiones y equimosis por las que le han quedado cicatrices y de las que tardó en curar ocho días.

La Fiscalía interesa 22 años de prisión por el presunto delito de asesinato, ocho años de cárcel por el homicidio en grado de tentativa y dos años y seis meses por tenencia de armas prohibidas ya que en el registro de la vivienda que compartían ambos acusados los agentes de la Guardia Civil encontraron en los dormitorios otra arma manipulada para fuego real y abundante munición, al margen de 43.362,88 euros en efectivo.

Al margen de las penas privativas de libertad, solicita alejamiento de la esposa y los cuatro hijos de la víctima, uno de ellos menor de edad y otro con una discapacidad, por periodo de 20 años y el pago de indemnizaciones que suman 483.421 euros.

Tras el crimen, la investigación apuntó a que el supuesto origen del homicidio sería una discusión entre los hermanos y el tío de este por desavenencias previas en relación a una herencia.

 

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