UD ALMERÍA - VALENCIA CF Las dos caras de la verdad

UD ALMERÍA - VALENCIA CF Las dos caras de la verdad
  • Es el sino de los equipos que juegan, día sí y día también, al filo de la navaja. Eso de tener altibajos es algo que va intrínseco con los equipos que saben que dependen de no cometer fallos para no sufrir. El Almería lo hace jornada tras jornada. Ayer fue una UD de dos caras, las dos tan ciertas como que cuando la calidad no da para mucho, es la entrega lo que equipara las sensaciones expuestas por los 'ricos' y los 'pobres'.

El Almería fue pobre en la primera parte, pero solo en eso que se refiere a la buena suerte, y saltó al campo perdiendo el partido. En ocho segundos, ni uno más ni uno menos, Keita sacó a relucir las 'miserias' del fútbol. Un balón mal cedido por Torsiglieri puso las cosas cuesta arriba, sin haber hecho más demérito que salir al campo. Mereció más, pero no lo consiguió. Tuvo ocasiones para el gol, pero no lo hizo. El Valencia, sin dar mucho, puso el partido más complicado. Pero el Almería sacó entonces eso que dicen tienen los equipos a los que la calidad no les sobra. En muchos sitios le llaman alma. Y el Almería se la dejó en el campo para ver a un equipo distinto al de la primera parte, que buscó el gol desde el minuto 45. El vestuario fue un 'hervidero' y el césped se 'quemó'. El Almería caminó sobre las 'brasas' hacia algo más que un partido de Liga. Óscar Díaz enchufó su segundo gol en la Liga, Corona marcó el primero de su cuenta este año y, uno más uno, son dos, dos tantos para enjugar la ventaja valencianista, dos goles para, aún dando un punto, creer. ¡Sí se puede! Qué desastre El inicio del Almería fue desastroso. Una mala cesión de Torsiglieri para Esteban, que se quedó corta, la aprovechó Keita para hacer un partido distinto. El efecto 'Real Sociedad' se difuminó con ese gol y, como el lunes, tuvo que empezar luchando con el marcador en contra. El gol afectó, sin duda, porque en el 6, otro desajuste defensivo, lo pudo aprovechar Vargas, que, cayendo, mandó el balón fuera, tras servicio de Feghouli. Poco a poco, el Almería se fue quitando el lastre del gol y comenzó a jugar con cierta comodidad, recuperando lo mismo que perdía, siendo más positivo que el Valencia en esas facetas. Suso, activo por banda derecha, buscó el gol en el 6, pero su disparo no hizo daño a Guaita. Pero la clave del inicio fue la velocidad, la que puso el Valencia y la que le faltó al Almería en defensa. En el 16, la ocasión fue de Joao Pereira que se fue desde su propia línea de medios y, tras una pared con Alcácer, se plantó con Esteban que en dos tiempos detuvo el peligro y lo despejó a córner. El Almería no le perdió la cara al partido y también trató de hacerse dueño del partido en base a fútbol rápido. En el 17, fue Fernando Soriano el que lo intentó con un disparo, a pase de Suso, que rozó en un defensor y el balón se marchó a saque de esquina. El partido se desarrollaba con ocasiones en ambas áreas. Con más presencia rojiblanca. En el 22, la ocasión fue de Óscar Díaz, tras una excelente jugada entre Suso y Rafita que acabó con centro del balear y el disparo de Óscar Díaz lo sacó Guaita tras una acción de reflejos. La respuesta fue de Vargas, tras un buen servicio de Keita, que el jugador valencianista mandó fuera por encima del larguero de la meta defendida por Esteban, en el minuto 25, minuto en el que Aleix Vidal, a la contra, encaró sin fortuna al meta valencianista. Lo seguía intentando la UD Almería. Fernando Soriano, en el 28, remató de cabeza y Aleix Vidal, en el 32, se encontró con un Guaita seguro que detuvo la ocasión de peligro. La diferencia Pero las diferencias entre ambos equipos estuvo en la definición. El tercer disparo entre los tres palos del Valencia fue para sentenciar el partido. La acción la comenzó Feghouli, con un pase para que el chileno Eduardo Vargas batiera a Esteban. Las diferencias del partido estaban en el acierto, porque el Almería siguió intentándolo, pero encontrándose siempre con una bien plantada defensa valencianista, que impidió cualquier 'alegría' para los de Francisco, que vio el partido desde un palco. Pudo acortar distancias Óscar Díaz, tras un centro de Soriano, pero su disparo se estrelló contra la defensa. Creer, otra vez El fútbol volvió a ser intenso en la segunda parte, con una buena acción nacida en banda izquierda entre Corona y Aleix Vidal, con balón para Suso que buscó hueco, desde la banda derecha, y el disparo del gaditano lo despejó Guaita, el rechace le cayó a Corona que tampoco encontró el hueco y el meta valencianista despejó el peligro. Pero el Almería no quiso morir en el intento. El Valencia no se 'coscó' de lo que estaba pasando y el conjunto de Francisco lo aprovechó para meterse en el choque. En el 51, Suso, que estaba haciendo un gran partido, buscó de nuevo el disparo desde fuera del área, Guaita no pudo quedarse con el balón y este le cayó a Óscar Díaz que tenía la caña puesta y acortó distancias en el marcador. El golpe que el Almería no sufrió tras el tanto de Keita, lo sufrió el Valencia con el de Óscar Díaz. Se durmió en los laureles y el intenso fútbol rojiblanco encontró respuesta con una acción entre dos de los capitanes. Soriano vio que Corona le tiró el desmarque y el maño le puso un balón perfecto que el talaverano convirtió en el empate. Empezaba un partido nuevo. Con el Almería mandando. Así, en el 63, el Almería pudo consumar la remontada en una acción de un Suso disfrazado de hombre bueno. Entró en el área y su disparo no lo cogió Guaita, el balón se le pasó por debajo del cuerpo y Mathieu llegó a tiempo para impedir el remate de Aleix Vidal. Tuvo más balón el conjunto valencianista a partir de entonces. El Almería se centró en ordenarse atrás, donde no había existido mucho orden en el primer periodo y como consecuencia de ello llegaron los goles en contra. Y el orden preservó un resultado que sirve para mucho más que para la clasificación. Da autoestima y eso, sin duda, es un paso al frente cuando no darlo supone caer el precipicio.