UD ALMERÍA: El miedo a perder no permite ver fútbol

UD ALMERÍA: El miedo a perder no permite ver fútbol
  • El excesivo respeto entre Almería y Málaga deja la imagen de un partido espeso, sin apenas fútbol y en el que se temió más por la derrota que por mirar arriba Ya avisó el técnico de la UD Almería, Francisco, el viernes que en este tramo de la competición la mayoría de los equipos que compiten en Primera División lo hacen mirando siempre al retrovisor y de una forma constante. Lo hacen con demasiado miedo a perder. Y UD Almería y Málaga, que son dos de esos equipos que están luchando por no perder la categoría, los escenificaron en el Estadio de los Juegos Mediterráneos. Ambos, a estas alturas de la competición, miran más a la portería propia, al hecho de no encajar goles, que a marcarlos en la portería contraria. Se valora más el empate, por si las moscas, que una posible victoria.

Se planteó, por tanto, un partido de poca calidad futbolística, con ambos equipos con más miedo a perder que otra cosa, lo que influyó para que las ocasiones escasearan en ambas áreas, con UD Almería y Málaga más centrados en no encajar que en ver la portería rival. El Almería, más espeso que de costumbre, todo lo que tuvo fue consecuencia de acciones a balón parado que llegaron a inquietar a Willy Caballero, que tuvo que intervenir en la primera parte en dos acciones a disparo de Trujillo y de Aleix Vidal, mientras que el Málaga, con más presencia de medio campo hacia arriba, careció de acierto en los metros finales, no inquietando al cancerbero rojiblanco. Mucho respeto Ambos equipos se jugaban mucho en este partido y el mismo fue, de salida, con mucho respeto por parte de ambos, que trataron de controlar al rival, de no dejar espacios para no sufrir en defensa. Aunque fue el Málaga el que disparó primero, lo hizo sin tino, con una acción de Duda, en el minuto 7, que acabó en el lateral de la red de la meta defendida por el guardameta rojiblanco Esteban. La UDAlmería poco a poco buscó el terreno de juego del Málaga y, a balón parado, pudo llegar el primero. Fue en una falta en la frontal del área que puso Verza en el segundo palo y Ángel Trujillo, de cabeza y picado, hizo que Willy Caballero tuviera que intervenir para evitar el gol, despejándolo a córner cuando casi se cantaba el gol. Era el minuto 14 de partido. Siguió el respeto de ambos equipos, solidarios y serios en defensa, sin querer conceder opciones. Apenas las hubo con posterioridad, con el conjunto malaguista teniendo un poco más de balón y el conjunto dirigido por Francisco con una fórmula para buscar el gol, pero carente de temple para finalizar las jugadas de ataque. Sin intensidad Ambos equipos menos intensos de lo previsto por el respeto mutuo, apenas tomaban alegrías para buscar la meta contraria, más el Almería, espeso ante un Málaga que dejó jugar, pero al conjunto almeriense le faltó frescura para, al menos, equilibrar el partido. Durante muchos minutos, el balón fue del Málaga, que no fue capaz de disparar entre los tres palos, aunque estuvo cerca en un lanzamiento de Camacho, en el minuto 27, vio pasar la ocasión, pero el balón se fue fuera. Lo mismo que la de un centro de Duda que le pasó entre las piernas a Angeleri, incapaz de rematar el que hubiese sido un balón claro de gol.

Espesos ambos equipos, con el final de la primera parte a la vuelta de la esquina y después de un juego bronco escenificado en el centro del campo sin mayores propuestas para el espectáculo, el Almería estiró líneas y buscó el gol con un par de acciones ante el marco malaguista. La primera fue en una acción llevada a cabo Fernando Soriano ?demasiado vigilado? que acabó con un disparo de Aleix Vidal, que entró por banda izquierda, pero el cancerbero del Málaga, Willy Caballero, atajó el balón, cuando se cumplía el minuto 43. La última acción del primer periodo llegó ya en el límite del mismo, con una mano de Jesús Gámez en la frontal que lanzó Verza y, después de rozar en la barrera, se marchó por la línea de fondo sin que Muñiz Fernández decretara otra cosa que el final, no fuese a complicársele el partido con el descuento. Espesos La segunda parte comenzó por los mismos derroteros que la primera. Tuvo más balón el Málaga y daba la sensación de que a los rojiblancos les faltaba una propuesta que Francisco trató de conseguir con la entrada de Hélder Barbosa. El portugués entró en lugar de Suso, que había propuesto poco en los primeros 45 minutos. El Almería continuaba sin demasiada intensidad, carente de presencia arriba que dejara patente, para el rival, la existencia de un equipo enfrente que quería los tres puntos en el partido. Por momentos, el Almería parecía con otro aire, pero con idéntico resultado. Sin crear peligro ante el marco defendido por Willy Caballero. A la UD Almería el faltaba un hombre con pegada arriba y, en el minuto 70, Rodri entró en sustitución de Fernando Soriano. La llegada, sin embargo, no llegó con el juego fluido, sino como consecuencia de acciones a balón parado en las que Marco Torsiglieri pudo marcar, por partida doble, pero su posición antirreglamentaria acabó impidiéndolo. El Málaga, extralimitando el fútbol limpio, mantuvo a los rojiblancos sin opciones de llegar al área de Willy Caballero, pero que buscaba con cierto peligro la defendida por Esteban, tratando de buscar alguna opción con la que llevarse los tres puntos. Se comportaron los de Francisco en esa parcela, con el trabajo de un Esteban que evitó cualquier acción de peligro, fraguada con disparos lejanos que no hicieron daño. Y conforme pasaban los minutos, se miraba más a mantener la puerta a cero que irse arriba, tener un descuido y perder en un minuto lo que no se pudo ganar en los noventa de juego restantes. El Málaga siguió siendo dueño del balón, encarando los últimos minutos con más presencia en el área rojiblanca, pero sin calidad suficiente para meterle el miedo a los rojiblancos. Aún así, en el descuento, Ángel Trujillo pudo desnivelar el partido, pero el disparo se le fue fuera, en la última ocasión de un partido que llegó al final sin que ninguno mereciera más del empate cosechado.