Al Almería B le falta pólvora

Al Almería B le falta pólvora
  • El Almería B sigue sin verle la salida al 'trauma' que supone jugar como local, ya sea en el anexo o en el Estadio de los Juegos Mediterráneos. Ayer no mereció que La Hoya Lorca se fuera con el botín de los tres puntos y que mantiene a los murcianos en una situación de privilegio dentro del grupo y a los rojiblancos con la amenaza del descenso cada vez más cerca. Por lo visto, el filial mereció más, por lo menos no perder el partido. Propuso más y mejores cosas que un rival que mostró pocas virtudes, solo la de defenderse bien y ser efectivo, que es el 'catecismo' del fútbol modesto.

 

En la primera parte se podría decir que el pulso lo dominó el filial rojiblanco, que tuvo el balón e hizo méritos suficientes para haberse adelantado en el marcador, dejando sin opciones a un rival que está en los primeros puestos de la tabla clasificatoria. Sin embargo careció de acierto en los metros finales, con un par de intervenciones de mérito de Alberto, el guardameta del equipo lorquino, que evitó que los rojiblancos se adelantaran en el marcador. La Hoya, por su parte, ni apareció en ataque, solo con acciones a balón parado que no crearon inquietud en las filas de los de Juan Carlos Cintas. En la segunda, el gol conseguido por Álvaro Rosa desequilibró un partido que, por fútbol, lo estaba manejando bien el filial, obligado a partir de entonces a jugar contrarreloj, tal y como ha sucedido en infinidad de ocasiones a lo largo de la temporada. Sin diferencias El inicio de partido no dejó patente la diferencia clasificatoria existente entre ambos equipos, si bien es verdad que los rojiblancos, con más balón, crearon poco peligro ante el marco defendido por Alberto porque el dominio careció de verticalidad. Aún así, en el primer minuto, el filial tuvo ocasión de marcar. Fue a la salida de un córner que remató Fran Vélez y que Alberto detuvo en la misma línea. Poco a poco el partido fue perdiendo verticalidad. El Almería B, pese a disponer de la posesión no buscó la puerta contraria, amasó el balón y cuando se encontró con dificultades para avanzar retrasó el cuero. Esporádicamente buscó el gol. Paredes, que subió por banda izquierda, trató de sorprender al meta murciano con un disparo cruzado, en el minuto 7, que se marchó fuera. Durante los primeros veinte minutos, el peligro de La Hoya se remitió a acercamientos al área, pero sin pisar la misma, por el sólido y destacado trabajo ejercido por los rojiblancos, que no concedieron oportunidades a los de José Miguel Campos, que en el 29 realizaron su primer disparo a puerta, con un disparo de Armando que atajó Víctor Ibáñez, sin mayor dificultad. Más balón rojiblanco Lo cierto es que no hubo continuidad en cuanto a fútbol ofensivo. La segunda mitad del primer tiempo sí tuvo algo más de balón el conjunto de La Hoya, pero adoleciendo de idéntico problema al del inicio de partido, la falta de contundencia ofensiva. El filial, a la contra, pudo sorprender, con un disparo de Jonathan Zongo, en el 36, que detuvo fácil Alberto. La fase del partido ya era rojiblanca y el gol estuvo cerca de llegar en una acción iniciada por Cristóbal, en el 43, con pase para Nico Varela, que se giró para desmarcarse y disparar cruzado, con lucimiento de Alberto, que despejó. En la acción siguiente Navarro Collado debió expulsar a Julián, pero observó que ya tenía amonestación y se guardó tarjeta. El inicio del segundo tiempo tuvo a un La Hoya-Lorca con más presencia arriba, aunque con poca incidencia de cara al peligro, solo un disparo de falta que Víctor Ibáñez detuvo con una gran estirada y disparos cortados por la defensa o detenidos, sin problemas, por el meta rojiblanco. De todas formas, en el 55, un disparo cruzado de Álvaro Rosa lo despejó con el pie Víctor Ibáñez. De matar a morir Cintas optó entonces por dar entrada a Nono, en lugar de un desdibujado Kiu, sin capacidad de desborde. Sin embargo, no hubo lugar para la demostración porque en una acción a balón parado mal defendida, el balón cayó en el área, Prior tocó de cabeza prolongando y Álvaro Rosa, también de cabeza, superó a Víctor Ibáñez. Con poco, La Hoya se adelantaba en el marcador, ante el lamento de un filial peleado con el gol y escaso de fortuna para haber conseguido desequilibrar el choque antes, con alguna de las ocasiones de que dispuso. Con la entrada de Dani Romera, el equipo de Juan Carlos Cintas buscó más alegría arriba, pero la llegada remitió por la falta de acierto en el pase final. En el 71, un centro de Dani Romera no llegó a Nico Varela, anticipándose Sergio Sánchez. Y cuando hubo posibilidad de disparo no se acertó con la portería. En el minuto 74, un disparo cruzado de Nono acertó a despejarla Alberto. Con quince minutos por delante, no cambió nada, solo los nervios en los rojiblancos y la seguridad de La Hoya para ganar el partido y saber manejar ese trance final en el que 'cerró' filas para sumar una victoria que no llegó tanto por fútbol y sí por la bisoñez rojiblanca, que sigue 'aferrado' a la zona profunda de la clasificación, mientras La Hoya está entre los privilegiados. 'Como estará la mili cuando mi Frasquito es cabo'.