Decenas de vecinos disfrutan el anochecer de Líjar en ‘Senderos de luna llena’

Decenas de vecinos disfrutan el anochecer de Líjar en ‘Senderos de luna llena’
  • Organizado por la Diputación, la ruta, de 14 kilómetros, se iniciaba en el castillo de la localidad discurriendo hacia el sendero en el río Tahalí

En Líjar se programó un recorrido de 14 kilómetros que se iniciaba en el castillo de la localidad discurriendo hacia el sendero en el río Tahalí para coger un antiguo camino empedrado por el que se ascendía continuamente hasta alcanzar la cota máxima del sendero, 985 metros, en un excepcional mirador natural. A partir de aquí se iniciaba el descenso hacia la antigua cortijada de la Fuente de Gaspar; se pasaba cerca de la Cueva del Moro, el lugar denominado el Castillico, hasta llegar a las Huertecillas bajas, lugar con abundante vegetación. Desde aquí los senderistas partieron de nuevo al Río Tahalí hasta el pueblo.

Descripción del sendero

Partiendo del puente sobre el río Tahalí, a la salida del pueblo, los senderistas deben tomar un camino junto al cauce del río en el sentido de la Fuente de los Cañares, atravesar una zona de gran belleza, con abundante vegetación, donde se encuentran algunos cortijos con sus huertas y ganados.

Llegados a la salida de esta pequeña garganta donde nos aparece un cruce de caminos; a la derecha, llevará después de una pronunciada pendiente a la carretera y retornando al pueblo; a la izquierda continuará el recorrido circular, pasando en primer lugar por una zona de labor cerca del lugar denominado El Castillico.

El recorrido del sendero pasa cerca de la Cueva del Moro, lo que fue la Fuente de Gaspar (cortijada en ruinas) y por varios rincones de interés por su entorno y paisaje. El camino dirige por una continua pendiente hasta un mirador natural a 985 metros de altitud donde comienza el descenso en busca del pueblo.

Después de iniciar el descenso aparece un cruce de caminos en un collado, uno se dirige hacia el pueblo de Cóbdar, otro hacia una cantera de mármol; en este punto ha de seguirse el camino principal. Desde este punto, la vista de ambas vertientes es impresionante.

Durante la bajada se pueden apreciar en varios momentos el pueblo de Líjar. Cerca del final del recorrido se atraviesa la carretera y se llega a un camino empedrado que lleva de nuevo hasta el cauce del río Tahalí. (Imagen de Domingo Cañadas Hernández).

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