La Cueva de la Paloma de Bayarque acogió el homenaje a Juan Torreblanca

La Cueva de la Paloma de Bayarque acogió el homenaje a Juan Torreblanca
  • Las fiestas de esta localidad dedicaban una jornada al concierto en recuerdo al impulsor de convertir este paraje en escenario cultural para la comarca del Almanzora

La Cueva de la Paloma (paraje compartido por los vecinos de Tíjola y Bayarque), era el escenario del concierto homenaje a Juan Torreblanca; en este caso ofrecido por Sensi Falán y Chochi Duré en el marco de las fiestas patronales de Bayarque.

Torreblanca Martínez; técnico cultural de Diputación, fallecido el pasado mes de febrero, fue el impulsor de este escenario como espacio cultural y de conciertos al aire libre, «creyendo desde el primer momento que era posible que la cueva albergara encuentros musicales por la belleza y características de la misma», explicaba en el acto la alcaldesa de Bayarque, Ángeles Miralles.

Decenas de personas, numerosos alcaldes y amantes de la cultura, se acercaron al escenario para acompañar a su familia en un entrañable acto cargado de emociones, recuerdos y dedicatorias a la persona de Torreblanca y a su trabajo y empeño por recuperar este espacio para la cultura en nuestra provincia.

Su viuda, María Gracia Pozo, agradeció las muestras de cariño porque ella más que nadie sabía el empeño de Juan Torreblanca en convertir La Cueva de la Paloma en un espacio de encuentro cultural, recordando en sus paseos por el entorno el cariño que tenía al paraje y cómo desde el primer momento contagió su entusiasmo a decenas de personas hasta lograr su objetivo.

Juan Torreblanca

Juan Torreblanca era licenciado en Historia Contemporánea y Técnico en Gestión Cultural en la Diputación Provincial de Almería; desarrollando su trabajo en el Valle del Almanzora (tierra ésta que fue el objeto de sus investigaciones). Fue también becario del Instituto de Estudios Almerienses sobre la recuperación de la Memoria Histórica del Alto Almanzora, habiendo realizado junto a Eusebio Rodríguez Padilla distintas investigaciones de Memoria Histórica: Serón, Tíjola, Olula del Río, Sierro, Lúcar, Arboleas y Suflí. Su Memoria de Licenciatura se tituló: Trabajo y Conflicto Social. El movimiento obrero en la cuenca minera de Serón y Bacares. Posteriormente leyó su tesis doctoral, profundizando con la misma sobre el tema de la minería en los Filabres. Fue vicedirector de la Revista Almansura. Participó en la exposición y catálogo Almería insólita. El legado fotográfico de Gustavo Gillman (1889-1922). Junto a Eusebio Rodríguez; publicando, además de este libro, otros dos, República, Guerra Civil y represión franquista en Sierro (Almería), 1931-1945 y República, Guerra Civil y represión franquista en Olula del Río (Almería), 1931-1945. Amigo de Juan Grima trabajó con este editor en diferentes proyectos.

Leyendas

Bayarque. La Leyenda del Tesoro de la Cueva de la Paloma, explica que los lugareños dicen que cuando tuvo lugar el ataque de la artillería de Don Juan de Austria, los Moros huyeron en la noche, llevando consigo algo de víveres y los enseres más valiosos para ellos, pero no consiguieron llevárselo todo y escondieron la mayor parte de sus «riquezas» aprovechando las grutas y cuevas de la zona, suponiéndose que la mayor parte de un fastuoso tesoro está  escondido en las entrañas de la Cueva de la Paloma,  o en sus alrededores.

En cuanto a la leyenda del Salto del Caballo es un relato popular que con más o menos variedad de  adornos dice que en un punto determinado del paisaje, casi en la parte más alta del tajo de piedra de La Cerrá un jinete morisco acorralado prefirió arrojarse con su montura al vacío antes que caer preso de las tropas cristianas, y tal fue el impulso de su caballo, que las herraduras del corcel quedaron marcadas como hendiduras en la piedra viva.