El monumento al arriero de Albox, motivo de homenaje

El monumento al arriero de Albox, motivo de homenaje
  • «Este monumento representa las raíces de mis antepasados, aquellas personas que con su fuerza y su tesón levantaron mi pueblo, lo impregnaron de valentía, de vida, de actividad y de una serie de valores que se nos han ido transmitiendo de generación en generación, que nos han dado fama a los albojenses de gente luchadora, trabajadora, que no se rinde fácilmente», explica María Isabel García Oller la autora del Monumento al Arriero que ayer fue objeto de un sentido homenaje por parte del Ayuntamiento y la Asociación de Amigos de la Alcazaba. La impresionante escultura está ubicada en el centro de la plaza Nueva del municipio de Albox. El monumento cuenta con unas dimensiones de cinco metros de largo por dos y medio de ancho. Consta de las tres piezas fundamentales que integran la obra, concretamente; un arriero, un burro y un carro. La instalación de esta nueva creación artística ha incorporado belleza a uno de los lugares más emblemáticos y con más vida comercial de la localidad de Albox. Se trata de una obra, cuyo primer y último fin es homenajear a los antiguos arrieros del término municipal. García Oller ha estado trabajando más de tres años en la pieza, que ha sido ejecutada a través de la combinación de dos elementos tan típicos de la zona como son el mármol y el latón. La intención es recordar siempre a las personas que en el pasado trabajaron transportando diversas mercancías en carretas, las cuales eran cargadas fundamentalmente sobre los lomos de los burros o las mulas. El arriero albojense caminaba a pie en medio de las mulas, ya que una de sus obligaciones era asegurarse de que los animales cumplieran con el recorrido marcado. Durante muchos años, los arrieros fueron fundamentales en la economía de la localidad; una profesión que les imponía llevar una vida totalmente nómada o itinerante.

Primeros emprendedores

Durante el acto celebrado ayer en de homenaje al Arriero y también a la escultura, Isabel García Oller, tuvo lugar el descubrimiento de la placa dedicada a aquellos grandes hombres. Según la autora es un homenaje «a esos arrieros que recorrían caminos interminables, que sufrían las inclemencias del tiempo, que superaban con tesón cualquier dificultad que se les cruzase en esos empedrados senderos, a ellos le debemos la vida emprendedora y comercial de nuestro pueblo, nos transmitieron sus ansias de expandirse, de romper fronteras, de abrirse camino».

La prestigiosa escultura ahonda en la propia historia de Albox recordando que «así pasamos, de tener uno de los mercados de ganado más importante de los alrededores, a poseer, hoy día una de las flotas más grandes de camiones».

«Gracias Arrieros por darnos todo, intentaremos no defraudaros nunca y continuar llevando vuestra labor a lo más alto», insistió García Oller.

Raíces

Durante del acto homenaje celebrado ayer, el profesor de la Escuela Taller de Turismo de Albox, Domingo Oller, realizó discurso con un recorrido histórico hasta llegar a las raíces del arriero. También participaron la presidente de la directora de la Asociación Cultural Amigos de la Alcazaba, María Teresa Pérez Sánchez y el alcalde de Albox. Después participantes e invitados disfrutaron de un concierto del grupo "Los gorriones" y de una merienda con dulces típicos de Albox a cargo de la Escuela Taller de Repostería de la localidad.

Isabel García Oller fue también merecida protagonista del acto. No en vano, la escultora albojense cuenta una impresionante trayectoria y es también la culpable de la trasformación que Albox ha sufrido en los últimos años. Con obras como "La Bienvenida", también de cuatro metros, realizada como homenaje a la mujer albojense o el pórtico que preside la rotonda de acceso a la localidad ha dotado de gran belleza los espacios públicos del municipio.